Cómo justificar la deducción: documentación necesaria

Actualizado el 19 de agosto de 2026

Para justificar la deducción del 15 % en el IRPF por instalar un punto de recarga hacen falta, como mínimo, la factura detallada de la instalación y el Certificado de Instalación Eléctrica (CIE) correspondiente, junto con el justificante de pago. No basta con haber realizado la instalación: si Hacienda revisa la declaración y no puede acreditarse la inversión con estos documentos, la deducción aplicada puede quedar cuestionada. Reunir esta documentación desde el principio del proyecto, no al final, es la forma más simple de no tener que reconstruirla meses después, cuando la memoria del proceso y el acceso a los proveedores implicados son mucho menos inmediatos que el día en que se ejecutó la instalación.

¿Qué documentos hay que guardar para justificar la deducción?

Los documentos imprescindibles son tres: la factura detallada de la instalación, emitida a nombre del contribuyente que va a aplicarse la deducción y con desglose suficiente para identificar qué corresponde al punto de recarga y su instalación; el justificante de pago de esa factura, que acredita que la inversión se ha realizado efectivamente; y el Certificado de Instalación Eléctrica (CIE), que acredita que la instalación se ha ejecutado y legalizado conforme a la normativa eléctrica vigente. A estos tres conviene añadir, cuando exista, el boletín eléctrico o documentación de la compañía distribuidora si el proyecto ha requerido alguna gestión adicional con ella, por ejemplo en una ampliación de potencia asociada a la instalación del cargador.

Ninguno de estos documentos sustituye a los otros: una factura sin el CIE acredita que hubo un gasto, pero no que la instalación esté legalizada; un CIE sin factura ni justificante de pago no permite relacionar el certificado con una inversión concreta y su importe. Es la combinación de los tres lo que permite justificar tanto que la inversión se realizó como que la instalación cumple con la normativa que la deducción presupone.

Hay un caso concreto que conviene tener en cuenta: cuando el equipo de recarga se adquiere por un lado y la instalación se contrata por otro, con dos facturas distintas de dos proveedores diferentes. En ese escenario, la base de la deducción se compone de la suma de ambos importes, siempre que ambas facturas puedan vincularse claramente al mismo proyecto y a la misma vivienda. Conviene conservar las dos facturas juntas, no solo la de la instalación, porque por separado ninguna de las dos acredita el proyecto completo tal como se ejecutó.

¿Por qué el Certificado de Instalación Eléctrica es la pieza central de la justificación?

El Certificado de Instalación Eléctrica es el documento que acredita, de forma oficial, que una instalación eléctrica cumple con el Reglamento Electrotécnico de Baja Tensión y ha sido registrada ante el organismo competente. En el caso de un punto de recarga, este certificado no es un trámite opcional ni un extra: es la pieza que demuestra que la instalación no es solo un gasto declarado, sino una instalación real, ejecutada y legalizada, lo que la distingue de una simple compra de equipo sin instalar. El desarrollo completo de qué es exactamente el CIE, quién lo tramita y por qué es obligatorio en toda instalación de punto de recarga, con independencia de la deducción fiscal, tiene su propia guía: qué es el Certificado de Instalación Eléctrica.

Qué diferencia hay entre el CIE y el boletín eléctrico

En la práctica, "boletín eléctrico" es el nombre coloquial con el que muchas personas conocen al Certificado de Instalación Eléctrica, y ambos términos suelen usarse de forma intercambiable en el día a día, aunque técnicamente se refieren al mismo documento. Lo importante, a efectos de justificar la deducción, no es qué nombre se use, sino que el documento exista, esté a nombre correcto y corresponda específicamente a la instalación del punto de recarga que se quiere justificar, y no a una instalación eléctrica distinta o anterior de la misma vivienda.

¿Qué debe incluir la factura para que sirva como justificante válido?

La factura debe identificar con claridad al emisor y al receptor —incluyendo el nombre completo y el NIF de la persona que va a aplicarse la deducción, no solo el de la vivienda o el titular del suministro—, incluir el desglose de conceptos —equipo, materiales, mano de obra e instalación— y quedar fechada dentro del ejercicio fiscal en el que se quiere aplicar la deducción. Una factura genérica que solo indique "instalación eléctrica" sin especificar que corresponde a un punto de recarga puede generar dudas si se revisa posteriormente, así que conviene pedir que el concepto quede identificado de forma explícita. Si la instalación incluye trabajos adicionales no directamente vinculados al punto de recarga —una reforma más amplia del cuadro eléctrico, por ejemplo—, es preferible que la factura desglose qué parte corresponde estrictamente a la infraestructura de recarga, para que la base de la deducción se calcule sobre el importe correcto y no sobre el total de una obra más amplia.

En proyectos donde la instalación se ejecuta en una plaza de un garaje comunitario y el gasto se reparte entre varios propietarios, conviene que la facturación refleje ese reparto de forma individualizada, de modo que cada propietario pueda justificar exactamente la parte que le corresponde en su propia declaración, y no un importe global que no se pueda vincular a su inversión particular.

En cuanto a la conservación práctica, lo más simple es digitalizar cada documento en el momento en que se recibe —factura, justificante de pago, CIE— y guardarlos juntos en una misma carpeta, física o digital, asociada al proyecto. Esperar a necesitarlos para buscarlos es la forma más habitual de perder tiempo o, en el peor de los casos, de no encontrar alguno de ellos cuando hace falta. Un correo electrónico con los tres documentos adjuntos, guardado en el momento en que se reciben, suele ser suficiente para tenerlos localizables y accesibles varios años después, sin depender de recordar en qué carpeta física quedaron archivados.

¿Durante cuánto tiempo hay que conservar esta documentación?

Como criterio general, la documentación que justifica una deducción fiscal debe conservarse mientras exista la posibilidad de que la Administración revise la declaración correspondiente, lo que en la práctica supone guardarla varios años después de haber presentado la declaración en la que se aplicó la deducción. No es un documento que se pueda descartar una vez pasada la campaña de la renta del año siguiente a la instalación: conviene tratarlo como parte del archivo permanente del proyecto, igual que se conservaría cualquier otra documentación relevante de la vivienda.

Conviene conservar esta documentación incluso después de vender la vivienda donde se instaló el cargador, y no solo mientras se es propietario de ella. La deducción se aplicó en una declaración del pasado vinculada a esa inversión concreta, y esa relación no desaparece por haber cambiado de vivienda; si en algún momento posterior se revisa esa declaración antigua, seguirá haciendo falta poder acreditarla con independencia de quién sea el propietario actual del inmueble.

¿Qué pasa si Hacienda pide justificar la deducción y falta algún documento?

Si en una revisión no se puede aportar alguno de los documentos esenciales —factura, justificante de pago o Certificado de Instalación Eléctrica—, la deducción aplicada puede ser cuestionada total o parcialmente, con las consecuencias fiscales que correspondan según el caso concreto. No es una situación habitual cuando la documentación se ha reunido correctamente desde el principio, pero conviene evitar el escenario más frecuente en la práctica: instalaciones ejecutadas correctamente donde el CIE se solicitó tarde, se extravió, o nunca llegó a tramitarse formalmente porque no se percibió como una pieza tan relevante como la propia factura. Tratar el CIE como un documento fiscal, y no solo como un trámite técnico, es lo que evita este tipo de descuido.

Es habitual que este descuido aparezca precisamente en instalaciones donde el propietario asumió parte de la coordinación por su cuenta, encargando el equipo a un proveedor y la instalación a otro, sin que nadie centralizara la tramitación del certificado ante el organismo competente. Cuando la legalización queda repartida entre varias partes sin una responsabilidad clara sobre quién la tramita, es más fácil que el CIE quede pendiente semanas o meses, y que el propietario no se dé cuenta hasta que necesita presentarlo, ya sea para la deducción fiscal o para cualquier otro trámite relacionado con la instalación.

En ETRICA, la coordinación de la legalización y la entrega del Certificado de Instalación Eléctrica se plantea como parte del propio proyecto desde la valoración inicial, precisamente para que el cliente disponga de toda la documentación necesaria —tanto para el uso normal de la instalación como para justificar la deducción fiscal— sin tener que reclamarla después de forma independiente. Esta documentación es también la base sobre la que se apoya cualquier otra ayuda que pueda aplicar al proyecto: el panorama completo de qué está realmente vigente para instalar un punto de recarga, más allá de la deducción del IRPF, está desarrollado en ayudas para instalar un punto de recarga: qué hay vigente. Si en el futuro apareciera alguna convocatoria autonómica o municipal que exigiera justificación adicional, esa misma documentación —factura, justificante de pago y CIE— sería, previsiblemente, la base de partida para acreditarla, lo que refuerza que conservarla bien desde el principio no es un esfuerzo exclusivo para la deducción del IRPF, sino para cualquier vía de justificación que pueda surgir más adelante.

Preguntas frecuentes

¿Qué documentos son imprescindibles para justificar la deducción? La factura detallada, el justificante de pago y el Certificado de Instalación Eléctrica (CIE) de la instalación.

¿Es lo mismo el CIE que el boletín eléctrico? En el uso habitual, sí: son dos nombres para el mismo documento. Lo importante es que corresponda específicamente a la instalación del punto de recarga.

¿Puedo aplicar la deducción si aún no tengo el Certificado de Instalación Eléctrica? No es recomendable declararla sin tenerlo, porque es la pieza que acredita que la instalación está legalizada y no solo pagada.

¿Qué pasa si el gasto de un garaje comunitario se reparte entre varios propietarios? Conviene que la factura refleje ese reparto de forma individualizada, para que cada propietario pueda justificar su parte concreta.

¿Durante cuánto tiempo debo guardar esta documentación? Varios años después de presentar la declaración en la que se aplicó la deducción, por si la Administración la revisa.

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