Cuánto tarda en cargar un coche eléctrico

Actualizado el 20 de agosto de 2026

Cargar un coche eléctrico no se parece a repostar. No llenas un depósito: repones la energía que has gastado desde la última vez que lo enchufaste. Y el tiempo que tardas no depende del modelo ni de la marca, sino de una división que puedes hacer de cabeza. Aquí tienes la cuenta, la tabla para consultarla sin hacerla, y las razones por las que el número real no coincide nunca del todo con el de la cuenta.

La cuenta, en una línea

Horas ≈ kWh que repones ÷ kW disponibles.

Eso es todo. Un cargador para coche eléctrico —también llamado punto de recarga— entrega una potencia, que se mide en kilovatios (kW). La batería almacena energía, que se mide en kilovatios hora (kWh). Divide lo segundo entre lo primero y tienes horas.

La parte que más se confunde es la de arriba. Los kWh que repones no son la capacidad total de la batería: son solo lo que has gastado. Quien recorre un trayecto corto de ida y vuelta al trabajo y enchufa cada noche repone una fracción pequeña, no una batería entera. Por eso la pregunta útil casi nunca es «cuánto tarda en cargarse del todo», sino «cuánto tarda en recuperar lo de hoy». Es la pregunta que responde la tabla. Y si no sabes de cuántos kilovatios hora estás hablando, salen de dos datos tuyos: los kilómetros que has recorrido y lo que gasta tu coche cada 100 kilómetros. El segundo lo tienes en el ordenador de a bordo, y qué significa exactamente ese número está en la guía de consumo de un coche eléctrico.

Cuánto tarda, según lo que repongas y la potencia que tengas

Busca en la columna de la izquierda los kWh que quieres reponer y baja por la columna de la potencia de la que dispones. El cruce es el tiempo teórico de carga.

kWh a reponer2,3 kW3,7 kW7,4 kW11 kW22 kW
52 h 10 min1 h 21 min41 min27 min14 min
104 h 21 min2 h 42 min1 h 21 min55 min27 min
156 h 31 min4 h 03 min2 h 02 min1 h 22 min41 min
208 h 42 min5 h 24 min2 h 42 min1 h 49 min55 min
3013 h 03 min8 h 06 min4 h 03 min2 h 44 min1 h 22 min
4017 h 23 min10 h 49 min5 h 24 min3 h 38 min1 h 49 min
5021 h 44 min13 h 31 min6 h 45 min4 h 33 min2 h 16 min
6026 h 05 min16 h 13 min8 h 06 min5 h 27 min2 h 44 min
7532 h 37 min20 h 16 min10 h 08 min6 h 49 min3 h 25 min

Dos lecturas saltan a la vista. La primera: en la mitad izquierda de la tabla, reponer una cantidad grande de energía deja de caber en una noche. La segunda, menos evidente y más útil: en la mitad derecha, casi todo cabe con holgura, y a partir de cierto punto subir de potencia solo sirve para terminar antes de algo que ya terminaba a tiempo. Un coche aparcado doce horas no necesita cargar en dos.

Los valores habituales son 2,3 · 3,7 · 7,4 · 11 y 22. Manda la menor de tres: la del cargador, la que admite tu coche y la que permite tu instalación. Escríbela con punto decimal: 7.4
En kWh. Está en la ficha técnica de tu coche.
En porcentaje. No es la batería entera: solo lo que has gastado.
Es un suelo: el tiempo real es algo mayor porque hay pérdidas y el final de la carga afloja.

Un ejemplo, y es solo un ejemplo

Alguien recorre unos 60 kilómetros al día y su coche gasta en torno a 18 kWh cada 100 kilómetros. Reponer ese día son unos 11 kWh: entre las filas de 10 y 15 de la tabla.

Con 2,3 kW —el cable que viene con el coche, enchufado a una toma doméstica— eso son casi cinco horas. Con 3,7 kW, unas tres. Con 7,4 kW, poco más de hora y media. Con 11 kW, alrededor de una hora.

La conclusión del ejemplo no es «hace falta más potencia». Es la contraria: para ese uso, las cinco columnas terminan a tiempo si el coche pasa la noche enchufado. La potencia deja de ser el factor decisivo en cuanto hay horas de sobra, y pasa a serlo cuando no las hay: dos coches en la misma plaza, un turno de tarde, un día que se recorre el triple de lo habitual. Cambia tú los dos números por los tuyos y la lectura puede ser muy distinta.

Y al mirar esos kilovatios hora sale sola la pregunta siguiente, que esta guía no responde: cuánto cuestan. Es otra cuenta distinta, y la tienes hecha con su tabla en cuánto cuesta cargar un coche eléctrico en casa.

La potencia que manda es la menor de tres

Aquí es donde se rompen la mayoría de las expectativas. En la tabla has elegido una columna, pero tú no eliges esa columna: te la asignan tres cosas a la vez, y manda la más pequeña de las tres.

  • La del cargador. Es la única que aparece en el folleto y la única que casi todo el mundo mira. El reparto habitual de potencias en instalación doméstica y qué separa una de otra está en la guía de potencias de carga para coche eléctrico.
  • La que admite el cargador de a bordo del coche. Todo coche enchufable lleva dentro un equipo que convierte la corriente alterna que llega del cargador en la corriente continua que acepta la batería, y ese equipo tiene su propio techo. Si el techo del coche está por debajo del cargador, carga al ritmo del coche. Es un dato de la ficha técnica del vehículo, no del cargador, y conviene mirarlo antes de comprar nada.
  • La que permite tu instalación. Depende de la potencia que tengas contratada, de si tu suministro es monofásico o trifásico y de lo que soporte el circuito hasta el punto donde aparcas. La diferencia entre un suministro y otro es la que decide si 11 y 22 kW están sobre la mesa o no: está explicada en la guía de carga monofásica frente a trifásica. Y si el límite lo pone la potencia contratada, la salida no es siempre subirla: la guía de ampliación de potencia explica cuándo hace falta de verdad y cuándo se resuelve de otra forma.

De ahí sale el error más caro de todos: hay quien paga un cargador de 22 kW y carga a 7,4, porque su coche no admite más, o porque su suministro no lo permite. El equipo funciona perfectamente. Simplemente nunca va a dar lo que promete su etiqueta en esa instalación concreta.

Por qué el tiempo real es algo mayor que el de la cuenta

La tabla es aritmética limpia, y la realidad le añade dos cosas.

La primera son las pérdidas. No toda la energía que entra por el cable acaba dentro de la batería: una parte se va en la conversión y en el propio calentamiento del sistema. Es un desvío pequeño y constante, y hace que el contador de casa marque siempre algo más que lo que ha entrado en el coche.

La segunda es que el final de la carga afloja. Una batería no acepta el mismo ritmo llena que vacía: según se acerca al tope, el propio coche reduce la potencia que pide para protegerla. Por eso los últimos puntos porcentuales tardan bastante más que los primeros, y por eso la carga lenta de cada noche es la que mejor encaja con el día a día: no hay ninguna prisa en el tramo lento si el coche está aparcado igualmente. En la carga rápida ese mismo efecto se nota mucho más y condiciona cómo se planifican las paradas.

Ninguna de las dos cosas invalida la cuenta. Tómala como lo que es: un suelo. Si tu ventana de aparcado es justa, no la ajustes al minuto.

Qué no cubre esta guía

  • No cubre la carga en ruta. La cuenta de esta guía sirve para la carga en la que el coche está parado muchas horas. Para una parada en viaje, el criterio es otro y está en la guía de carga rápida.
  • No te dice qué potencia te conviene. Te dice cuánto tardarías con cada una. Cuál tiene sentido en tu caso depende de cuántas horas dejas el coche parado y de qué permite tu instalación, no de cuál es la más alta del catálogo.
  • No habla de dinero. El tiempo de carga y el coste de la carga son dos cuentas distintas y no se deducen la una de la otra: cargar más deprisa no sale ni más caro ni más barato por hacerlo deprisa.
  • No sustituye a la ficha técnica de tu coche. El techo de potencia en corriente alterna varía entre modelos y entre versiones del mismo modelo.

Y queda una pregunta que la tabla no puede responder, porque no depende de ti: cuántos kilovatios se pueden llevar hasta el sitio donde aparcas. Si tu plaza está en un garaje comunitario, esa es la que decide de verdad tu columna, y no se resuelve eligiendo cargador sino mirando qué hay entre el cuadro y tu plaza: cómo se plantea esa instalación está en instalar un cargador en un garaje comunitario. Si aparcas en una vivienda unifamiliar con tu propio contador, el planteamiento cambia y lo tienes en instalar un cargador en vivienda unifamiliar.

Tu cargador instalado, seguro y al mejor precio

Técnico conectando un cargador a un coche eléctrico, electricista trabajando en un cuadro eléctrico y dos escenas de familia en casa
Técnico conectando un cargador a un coche eléctrico, electricista trabajando en un cuadro eléctrico y dos escenas de familia en casa

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Coche eléctrico cargando en un punto de recarga en la calle, instalador junto a su furgoneta y dos personas atendiendo el teléfono
Coche eléctrico cargando en un punto de recarga en la calle, instalador junto a su furgoneta y dos personas atendiendo el teléfono